Descalzas en casa

Desde que Olivia nació, son muchas las cosas que me preocupan que tienen que ver con ella, pero una de mis mayores obsesiones es el tema de hoy: el calzado. Como da para mucho he decidido empezar por la sección zapatillas de casa.

No sé si es porque mi madre ha tenido siempre muchos problemas de pies y es algo que siempre ha cuidado con nosotros, pero me preocupa mucho su correcto desarrollo. Al principio todo son dudas: en qué momento empezar a calzarla, que tipo de calzado, calzada solamente en la calle...

Además, ahora que ya no soy una niña, también cuido mucho los zapatos que me compro. Los días que voy a trabajar mejor calzada (soy profe y paso mucho tiempo de pie o deambulando por las clases) los llevo mejor, me canso menos, estoy más cómoda y, al final, repercute hasta en el humor. Si nosotros lo vivimos así, entiendo que ellos también.

Como norma, hasta que los bebés comienzan a caminar no necesitan zapatos, y después casi hay tantas teorías como marcas de calzado. Nosotros nos dejamos llevar por la idea de que a través de los pies los bebés establecen un contacto importante con el mundo, y de su correcta movilidad y desarrollo dependerá su salud motriz en el futuro.

A Olivia le encanta estar descalza y tocarlo todo con los pies.  Descalzarse y luego caminar o saltar o, como os contaba en el post anterior, dibujarse los pies. Y aunque la forma de sus pies es herencia paterna, lo de andar descalza es cosa de su madre, servidora. Si pudiera iría siempre descalza. Sería feliz con uno de esos suelos radiantes. Llegar a casa y cambiar el calzado va junto, y no veais cómo me cuesta estar con zapatos por la noche si estoy relajada en casa, aunque no sea la mía. Ahora, Olivia cuando está aburrida, una de las primeras cosas que hace es descalzarse y empezar a tocarse los pies, a mirar los dedos, las uñas ...

Últimamente ha empezado a hacer algo muy curioso, que es tocar las cosas con los pies además de con las manos. Cuando está descalza toca diferentes texturas y, si no la calzas de nuevo, se pasará un buen rato investigando. 

El primer calzado de Olivia tenía suela de tela. Eran más unas zapatillas para que no se le enfriasen los pies. Eran de piel, rosas, regalo de su madrina y de la marca Bobux. Para los más mayores cumplen también la función de zapatillas de casa. Son geniales, con suela antideslizante, transitables, blanditos, flexibles... Eso sí, no son baratas pero son geniales.

zapatillas-bobux

Desde entonces ya hemos probado varios pares, y digo hemos porque las últimas me las he comprado como las suyas.

En casa de los abuelos tuvimos unas Victoria clásicas, de las de toda la vida, de pana roja, preciosas e invernales. Tenían la suela rígida y eso me generaba algunas dudas, pero decidimos probar. Fabrican a partir de la talla 18, lo que ya indica que el bebé debe tener unos meses al menos. El resultado fue que se las quitaba cuando podía, pero no sé si más o menos que las demás. Eran parecidas a estas:

zapatillas-victoriaDe cuando era niña solamente recuerdo un par de zapatillas mías. Eran de esas de calcetín incorporado con la suela pegada y era feliz con ellas, así que ahora son las que utilizamos Olivia y yo. Tenemos dos pares: las de la izquierda son de H&M y las de la derecha de Collegien. No sabría deciros con cuáles estamos más contentos. Son muy similares en cuánto a la forma aunque las primeras tienen una suela cosida de tela más gruesa, y las Collegien llevan una suela de goma incorporada. Nos gusta que son muy fáciles de poner y quitar. Olivia casi puede hacerlo ella sola, y no aprietan independientemente de la ropa que lleve por debajo (calcetines o pijama con pies). La verdad es que me he convertido en una Collegien fan. La suela está perforada, es transitable y muy flexible. Se adapta perfectamente a la forma de los pies y a sus movimientos. Los diseños son preciosos (no sabéis cuánto tardé en decidir cuáles comprar) y tienen diferentes tipos de tejidos, más abrigados o menos.

 zapatillas-hmzapatillas-collegien

Aprovechando el pedido me compré otras para mi y estoy muy contenta con ellas porque se parece mucho a andar descalza!

¿Os apuntáis al clan descalzas?

p. 

2 comentarios

  • Mimos
    Mimos 26 Marzo, 2015 05:03 Enlace al Comentario

    Jajja!!! si es que las integrantes del club somos todas iguales!!! Olivia y yo también andamos descalzas por la hierba en el camping... si es que si te gusta ir descalzo vale casi todo! ;-)
    Gracias por compartir Elena!

  • elena
    elena, 25 Marzo, 2015 10:03 Enlace al Comentario

    Me apunto. Siempre tendré el recuerdo de mi madre regañandome por ir descalza. Y también prefiero unos calcetines gorditos a unas zapatillas.
    La niña también salió a mi. ¡Si incluso en la finca andamos descalzas por la hierba, ¡nos encanta!.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.