Contándole un cuento a Vera y Valeria Contándole un cuento a Vera y Valeria

Valeria ha encontrado su nombre

Hasta hace muy poco, concretamente un par de semana, Valeria no sabía decir correctamente su propio nombre. Al igual que le pasa con otras palabras, cambiaba sílabas, se comía letras, las cambiaba...pero, gracias a un cuento, ya ha encontrado su nombre.

Valeria empezó a hablar desde muy pequeña y a día de hoy se podría considerar una mini cotorra, ya sé que los que me conocéis estáis pensando que tiene a quien parecerse, pero eso no es lo importante! ;D

Tiene un vocabulario bastante rico para su edad, gracias a los cuentos y a su inquietud por aprender y preguntar qué son las cosas o cómo se llaman. Poco a poco le vamos introduciendo un montón de palabras, pero claro, como es lógico en muchos casos las dice mal. Algunas resultan muy graciosas como "cocholate", "cacheta", "guyur", e incluso su nombre: "Vallella".

Desde el principio Carlos y yo hemos tenido muy claras unas normas que debíamos aplicar:

- Repetir siempre las palabras de forma correcta, es decir, si ella decía "perito", nosotros le decíamos "sí, es un peRRito muy lindo", para que poco a poco asimilara que la forma correcta es perrito y no "perito". Esta norma es fundamental y es que no hay nada que nos moleste más que escuchar a un niño de 3 años decir "perito" porque sus padres o familia, a los que les resulta muy gracioso escuchar al niño decir mal las cosas, se decican a decir, "Mira Manolito que perito tan lindo" y suponemos que se refieren al perro, no al chico que lo saca de paseo.

- No corregir al niño, esto es aplicable a casi todo (desarrollo artístico, psicomotriz, habla...). Correguir de forma sistemática es sinónimo de frustración. El niño cuando dice "perito", cree que realmente lo está diciendo bien, en su cabeza suena perrito, el problema es que posiblemente todavía no ha desarrollado las herramientas del habla para poder decirlo correctamente. Otra cosa muy distinta es el niño de tres años del que hablábamos antes, ese lo dice mal porque le han enseñado mal. Los niños aprenden por imitación, es una cuestión de tiempo y como en muchas otras cosas, querer apurar no siempre es bueno. Lo mejor es dejar que aprendan poco a poco. Pensar las miles de cosas que deben aprender cada día, para un adulto sería una verdadera locura y ellos lo hacen de forma natural.

Volviendo a Valeria, en navidades le regalamos un cuento precioso que se llama "La niña que perdió su nombre", seguramente os acordareis que los recomendamos como regalo en nuestra sección de "Nos gusta". Cuando se lo regalamos pensamos que quizá era pequeña e igual no le haría demasiado caso hasta más adelante, pero nada más lejos de la realidad. Le encanta, desde el principio se sintió identificada con la pequeña protagonista y nos pide muchísimas veces que se lo contemos, tanto papi, como yo. Al leerlo, vamos construyendo verbalmente letra a letra y sílaba a sílaba su nombre: V, VA, VAL, VALE, VALER.....ella lo va repitiendo y así poco a poco lo ha aprendido y de un día para otro ha empezado a decirlo correctamente.

Fue curioso como lo descubrimos, un día me contó que Ledicia, una de las amigas del cole, no sabía decir su nombre, "Mamá me dice Valea" y yo me llamo "VA-LE-RI-A"!!!!!!! Madre mía, lo ha dicho perfectamente, hemos olvidado Vallella y hemos pasado a Valeria. Por su forma de decirlo, sílaba a sílaba, nos quedó claro que el aprendizaje fue gracias a su cuento y a repetir tantas y tantas veces de una forma lúdica y sin un aparente objetivo didáctico, cada sílaba.

Gracias a Lostmyname por un cuento tan genial, estamos enamorados de él y de nuevo os lo recomendamos a todos. Y también os recomendamos y os animamos a leer y ver muuuuchos cuentos con vuestros hijos.

Besitos,
g.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.