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El círculo de la tranquilidad: aprendiendo a dormir

Hace unos días, cuando llegué a casa, Toni me dijo: se me ocurrió una idea para vuestro blog. ¿Os parece bien que la escriba?. Respondí emocionada que por supuesto y creo que no puedo alegrarme más. Recuerdo cuando éramos novios y nos escribíamos cartas (parecemos muuuy mayores, pero entonces no teníamos smartphones, vivíamos lejos y nos gustaba leernos). Cuando Olivia lo lea morirá, como yo, de amor. ¡¡¡Aquí os la dejamos!!! ¿Compartís estas sensaciones?

Guardadme el secreto, pero lo de dar pecho me parecía maravilloso por muchos más motivos que los propiamente saludables: me permitía un buen rato de tranquilidad mientras mamá e hija se acostaban para dormir.

 Ese momento de profunda intimidad materno-filial puede ser envidiable para los que no supuramos leche por los pezones, sin duda, pero también supone un ratito de tranquilidad muy agradecido para el padre y sus circunstancias. En ese par de años de amamantamiento, a lo tonto, aprovechando esas horas sueltas prorrateadas (además de para ir adelantando la cena, que tampoco soy un ser desalmado) habré podido leer una buena docena de libros, y visto, quizás, dos o tres series completas (de las inglesas, de las cortas). Ser padres consiste, entre otras muchas cosas, en aprovechar los escasos momentos que te regala la vida para recordar que eres una persona adulta con pensamientos propios de personas adultas, no una máquina de cambiar pañales e idear sinónimos para hacer más comprensibles los conceptos abstractos, como si siempre estuvieras hablando con un extranjero que apenas chapurrea tu lengua. 

Pero todo lo bueno se acaba, y llegó el destete y con él la razón para acostar a la peque. Así que tomé el relevo "voluntariamente", primero esporádicamente, para evitar traumas (propios y ajenos)de un tiempo a esta parte ya casi en exclusiva.  Así que ahora me como yo esa hora con guarnición, a grosso modo, esa maravillosa hora en la que, básicamente, espero en silencio a que una personita se vaya quedando dormida en la oscuridad. Una experiencia excitante como ver una película de Antonioni doblada al coreano y subtitulada al checo 

No fue fácil al principio, ni para ella, acostumbrada a la teta, ni para mí, acostumbrado a hacer ALGO. Fue peor cuando dejamos también el chupete, porque sin esa metadona, sin ese "algo que llevarse a la boca"sin ese simulacro de pezón, sin ese mantra tranquilizador, nos enfrentábamos al vértigo de la nada, de la oscuridad, de la noche, del silencio sin chupeteos rítmicos... En definitiva, de ese misterio insondable que es el "quedarse dormido". Es aburrido, la peque me lo dice y yo no puedo llevarle la contraria: dormir es aburrido, y más el esperar a quedarse dormido, como quien espera oír a lo lejos la moto del repartidor de la pizza con la mesa ya puesta hace media hora y salivando, sobre todo cuando aun no tienes tres años y el día es una sucesión de juegos y momentos excitantes, una montaña rusa sin un solo valle, todo picos, caídas y loops. Intento explicarle por qué es necesario dormir, pero mis palabras suenan huecas y poco convincentes. Sé por qué quiero que se duerma ella, eso sí lo tengo claro, pero eso es todavía más complicado de explicárselo sin parecer un pobre miserable y egoísta. 

Así que ahí va mi experiencia, lejos de didactismos y cánones. Mi experiencia como padre amateur. Dividiré la experiencia (de una noche normal) en tres fases, una vez que la sujeto del experimento está ya en pijama, cenada y duchada, y en su habitación con la puerta cerrada, es decir, cuando ya no hay escapatoria, ni para ella ni para mí. Es la hora de dormir, estamos aquí para eso, punto. Comienza entonces la fase uno, la fase de LECTURA DE CUENTOS, que he conseguido limitar a dos por jornada, porque ese es mi límite, no el suyo; consiste, como su propio nombre indica, en leer un par de cuentos, entendiendo "leer" por "pasar la vista por encima de los dibujos e hilvanar una historia más o menos coherente que le de sentido". Truco: aquí bajar ya la iluminación a medias, para que el acto de ir entrecerrando los ojos se vuelva algo natural. El ángulo de los párpados del sujeto del experimento se ha vuelto, de pronto, vital. Pista: cuanto más agudo sea el ángulo, más cerca estará de quedarse dormido, aunque hay tantas excepciones que más que una regla es una súplica 

A continuación viene la segunda fase, ya con la luz apagada, que consiste en CUENTOS NARRADOS, parte en la que abundaré en una siguiente entrega, si las dueñas de esta bitácora tienen a bien permitírmelo.  

Estas dos primeras fases tienen una duración más o menos regular y establecida; pero entonces llega la tercera, la temida fase DE RUEGOS Y PREGUNTAS, que puede extenderse hasta el infinito, o hasta el final de mi paciencia o el principio de mis ganas de cenar, lo que llegue primero. Cogerle el punto a esta fase es lo que me ha costado más tiempo, y lo que me ha aproximado más en toda mi vida a la paz interior de un monje tibetano: todavía no sé cómo suena una sola mano aplaudiendo, todavía no he llegado a vaciar mi mente de pensamientos ni mi cuerpo de necesidades, pero ya puedo calibrar el grado de somnolencia de mi hija por su respiración en la oscuridad, que no es moco de pavo y me aproxima, discretamente, hacia la iluminación 

Al principio, no lo voy a negar, este equivalente a ver crecer la hierba en la oscuridad, valga el oxímoron, me llenaba de ansiedad: no podía dejar de pensar en todo lo que podría estar haciendo en lugar de estar allí, acuclillado en la oscuridad, haciendo NADA durante el equivalente en tiempo a un episodio de una serie de la HBO. Escuchar respirar a una criatura en la oscuridad tiene muchos menos matices dramáticos que The Wire, peor ambientación que Mad Men, finales de temporada más flojos que Breaking Bad... Eso era incuestionable. ¿Pero había algo bueno? ¿Podía convertir esa rutina diaria en algo provechoso para mí, como persona adulta y con cierto mundo interior, ya que no podía evitarla? ¿Podía incluso hacer que fuera uno de los mejores momentos de día?  

Pues a medias, tampoco exageremos. Vale, algunos días me lo paso bomba en esa hora, cuando la peque se pone mística y suelta preguntas sobre, por ejemplo, qué hay en el universo (verídico), o tiene el día de las cosquillas con barba (yo pongo la barba y las cosquillas, ella la risa contagiosa). Pero la mayoría de las noches, no nos engañemos, es un puro trámite. Pero un trámite que he aprendido a controlar, e incluso, sí, a disfrutar. ¿Y cómo se consigue eso? Pues como casi todo: desde el egoísmo, que es una de las formas más puras de generosidad. Es decir, disfrutar haciendo disfrutar, disfrutar sintiéndote NECESARIO. Cuando la peque está entre el sueño y la vigilia, cuando la respiración se vuelve pesada, hay un momento, mágico momento, en que pide "colito", que en esas circunstancias significa "contacto". Necesita, y recalco lo de "necesita", sentir mi contacto, y el solo roce con una de sus manos, con una de sus mejillas, con la curva de su espalda, una sola caricia en su cabeza, hace que se destense, que su respiración se vuelva más profunda y lenta, que el sueño, frágil todavía como la llama de una vela, esté más próximo a consumarse. Sentir que puedes otorgar tanta paz a otra persona es realmente reconfortante, y me retrotrae a mis primeros recuerdos, en mi ya lejanísima infancia. Recuerdo ya dormir solo en mi cama y estar enfermo, probablemente alguna gripe u otra convalecencia sin importancia, y como en esas ocasiones mi madre dormía en mi habitación, recostándose a los pies de la cama, lo que me obligaba a encoger las piernas para que ella pudiera acomodarse allí. Lejos de resultarme incómodo dormir así, para mí era un placer, porque si no lograba dormirme, o me despertaba en mitad de la noche, podía estirar un poco las piernas y sentir el cuerpo de mi madre, pesado, caliente, sólido. Como un suelo que me tranquilizaba ante el vértigo de los sueños febriles, ante el infinito que suponía por entonces toda una noche, esa eternidad de oscuridad hasta que vuelve a salir el sol. 

Y comprendo que ahora yo soy esa masa cálida y firme, pesada e inabarcable, comprendo que cuando la peque susurra "abracito", o dice "papi" y estira la mano hasta que me toca, yo soy ese cuerpo de respiración pesada y ronca que le otorga tranquilidad y calma con el simple contacto. Cierro así el círculo de la tranquilidad. Ser padre y madre es, entre otras muchas cosas, convertirse en un saco sin fondo a donde van todas las preocupaciones para solo exhalar tranquilidad. Nos convirtamos en lo último que abrazan nuestros hijos antes de dormirse y lo primero a lo que sonríen cuando se despiertan. Y eso es, indiscutiblemente, mucho mejor que las seis temporadas de los Soprano.

T. 

Muchas gracias por escribir para nosotras y por ser un superpapá! <3 P.

6 comentarios

  • Toni e Pili
    Toni e Pili 23 Octubre, 2016 10:10 Enlace al Comentario

    Muchas gracias a todas y un mimo especial para Carlota!!! Olivia y nosotros también os echamos de menos!!! aayyyss... Un beso enooorme

  • Carlota
    Carlota, 3 Septiembre, 2016 11:09 Enlace al Comentario

    Una gran entrada!!! Ese cariño que le dais se ve reflejado en la peque cada día.... Ella es sin duda una niña feliz y vosotros una familia 10. Ojalá muchos comprendieran lo necesario que es el amor y la paciencia y saber transmitirlo a los más pequeños. Cuánto vamos a echar de menos ese "colito".
    Desde ya, seré una fiel seguidora de este súper blog.

  • Mimos
    Mimos 20 Febrero, 2016 01:02 Enlace al Comentario

    Muchas gracias por vuestros comentarios mimosos!! Nosotras también esperamos seguir contando con su colaboración y la de otros papás, o madrinas, o padrinos, o tías, o tíos, o abus o hermanas, o hermanos o.... quien se animen a compartir sus experiencias con nosotras!
    Besiños!
    Pd: agradecimientos también de papá T.

  • Laura
    Laura 19 Febrero, 2016 07:02 Enlace al Comentario

    Me ha encantado leerte, espero poder disfrutar más a menudo de la visión de un padre.
    Enhorabuena por vuestro nuevo colaborador.

  • Marina
    Marina, 19 Febrero, 2016 07:02 Enlace al Comentario

    Genial Toni! Me encanta cómo lo describes!!

  •  lidiadocabo
    lidiadocabo, 19 Febrero, 2016 04:02 Enlace al Comentario

    Preciosisimo

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